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 Zubizarreta: “Hoy el tema es la supervivencia”

21/04/2016Con aportes del Grupo de Asesores de Lechería de AACREA, su coordinador, el Ing. Agr. Javier Zubizarreta, escribió algunos conceptos e ideas que pueden resultar útiles en estos tiempos difíciles.

Habitualmente, las crisis se van insinuando y profundizando a lo largo de un determinado período. Durante el mismo, los actores se van adaptando gradualmente a la nueva situación y, en su inmensa mayoría, la resuelven.

Así venía la situación para los tambos, hasta que -si bien se preveía- vino el gran golpe para la actividad. Sobre una situación complicada, por la devaluación y quita o reducción de retenciones de modo abrupto, esa gradualidad con adaptación no se pudo producir. Hoy se pasó masivamente a una situación de pérdida, que cada empresa deberá tratar de sortear en función de sus propias capacidades y posibilidades.

No trataré en esta oportunidad la cuestión "de tranqueras hacia fuera", que sabemos en el mejor de los casos se atenuará o resolverá en cuestión de meses. Dentro de cada empresa, se viven distintas situaciones según el modelo de negocio de la misma.

Cambiar de paradigmas

Todos deberán hacer un gran esfuerzo para mejorar su eficiencia, teniendo en cuenta que hoy ser eficiente implica parámetros, producciones, niveles de suplementación y consumo de pasto, protocolos reproductivos y sanitarios, niveles de fertilización, etc., que necesariamente son distintos a los que se tenían antes de diciembre del 2015. Porque las relaciones de precio insumo/producto cambiaron sustancialmente y porque hoy, el objetivo de muchos tambos es la supervivencia.


Debemos cambiar -ojala que transitoriamente- de paradigmas. Abruptamente. Debemos priorizar el corto plazo por sobre el largo, de un modo que en otros momentos sería absurdo pensar. Y por supuesto, en magnitudes distintas de empresa a empresa.


Aquellas que tienen un esquema diversificado y tienen una superficie significativa de agricultura podrán darse el lujo, si lo desean, de subsidiar al tambo con la misma. Así como hasta hace poco, seguramente lo hicieron al revés. Las empresas que tengan novillos, de algún modo también podrán inyectar recursos de esa fuente al tambo. Las más complicadas son las empresas "monotambo", cuyos quebrantos repercuten drásticamente en la salud del todo.


Además de negociar con compradores y proveedores, financiarse, etc., hay mucho por hacer de "tranqueras hacia dentro".


Uno de los temas clave es trabajar en el principal gasto de los tambos: la alimentación. Hacer una minuciosa revisión de los costos de suplementación de cada rodeo. Ahí los números cambiaron drásticamente y hay muchos rodeos, sobre todo de media y fin de lactancia, que antes podían "pagarse" determinado nivel de suplementación y hoy ya no lo hacen. A pesar de los numerosos programas de nutrición, es muy difícil saber cuántos litros bajarán las vacas (si es que bajan) si pasamos de determinada dieta a otra con menor suplementación y más pasto. Pero es muy fácil calcular cuántos pesos nos ahorramos en ese cambio y a cuántos litros representan. Dicho de otro modo, nos encontramos con muchas situaciones de rodeos, en las que si bajamos la suplementación en magnitud y en costo de los ingredientes, el ahorro en dinero equivale a determinada cantidad de litros que seguro nunca bajarían las vacas de hacerse esa modificación.

Es decir que las vacas a lo mejor bajarían algún litro, pero en ese rodeo nos terminarían quedando más pesos libres de alimentación por vaca que antes. Produciremos menos litros totales -lo cual es bueno en estas circunstancias para el sector- y nos quedará más plata en el bolsillo. Hay que romper el paradigma del productivismo e ir crudamente a los números.


Del mismo modo, en algunos casos hay que llegar a plantearse cosas tan "imposibles", y seguramente inconvenientes en el mediano y largo plazo, como reducir o eliminar transitoriamente la inseminación, las sincronizaciones, la suplementación mineral, algunos tipos de fertilización, o tantos insumos que son valiosos... pero cuando la supervivencia es la meta, transitoriamente se pueden discontinuar.
Por supuesto que también se deberá replantear con prudencia si se pica para silaje la superficie planeada de maíz o cuánto de ella se deja para cosecha.


El flujo de fondos debe ser cuidado de modo prioritario, estudiando muy bien de dónde se sacarán los recursos para financiar un saldo de caja seguramente negativo.


Creo que merece ser muy considerado, en estas circunstancias, el tema del equipo de trabajo. Para mí es el componente de más valor de una empresa. El elemento más determinante de los resultados y donde se debe hacer el mayor esfuerzo para mantenerlo activo y motivado.


Y por supuesto, sacarle el máximo provecho a nuestro grupo CREA y a los vecinos. Aislarse en una situación difícil es la peor opción. Muchos cerebros funcionando pueden encontrar soluciones creativas donde todo se ve obscuro.

 

Nota publicada en Revista Infortambo Abril 2016

Ing. Agr. Javier Zubizarreta
Coordinador del Grupo de Asesores de Lechería
Investigación y Desarrollo
AACREA

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